Buenos consejos, malas gestiones

Siempre doy consejos a todas mis amigas cuando se encuentran mal y se muestran como otra persona a sus parejas y yo les digo, "no seas así, deja que se acerque a ti, que te conozca y te pueda apoyar". Recuerdo que ese fue el primer consejo que me dio mi cuñada contigo cuando mi madrina murió y no quería decírtelo por no cargarte con mis problemas. 

Recuerdo la llamada que te hice, lo genial que me sentí abriéndome contigo y dándote lugar a conocerme, a que nos hiciéramos uno. 


Fue el mejor consejo que pude seguir, y fue un error haberme cerrado más adelante y haber tomado las decisiones por mi misma y sin ni siquiera pensarlas en frío. Sin embargo, me alegro de haberme demostrado que esa no era no y conseguir librarme de ese tupido velo oscuro, negro, que no me hacía dar la luz que soy, porque cuando soy yo sé que brillo como una piedra preciosa más.


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